Universidad Abierta Interamericana
Inicio Institucional Facultades Cursos y Eventos Bienestar Comunicación Servicios Online Transferencia Investigación ?

Desde una perspectiva orientada a
la protección de los derechos de
los niños, la guarda adoptiva a
que alude el art. 317 del Cod. Civil ( t.o. ley 24.779) constituye, a mi criterio, uno de los avances más significativos en la materia.
En efecto, desde la sanción de la ley 19.134, el modo a través del cual una criatura entraba, de hecho, en la vida de un matrimonio o una persona para su adopción, se había constituido en foco de intensas polémicas no sólo entre juristas, sino también entre quienes pugnaban por la defensa del derecho a la identidad del niño, así como el de permanecer en su familia de origen. Ello se debió al exhaustivo uso de la escritura pública ( art. 11 ley 19.134) por el cual el progenitor de un menor lo entregaba en guarda a terceros para que lo adopten, circunstancia que a posteriori, impedía no sólo la citación del padre o madre en el juicio de adopción, sino que operaba, normalmente, como el principal obstáculo para la conservación de la historia de ese niño, quien al formar parte de una nueva estirpe, perdía, legal y mágicamente, contacto con sus ancestros.
Esta situación inclusive, contó con cierto beneplácito por algún sector reaccionario de la doctrina especializada, que veía como beneficioso para el menor la pérdida de contactos con su familia de origen, pues ello aseguraba, sostenían, una mejor vinculación con su nueva familia de adopción.
La consideración de la infancia - adolescencia como una categoría social y jurídica con derechos inherentes y especiales, revertió aquella tendencia, haciéndose hincapié en el aspecto contrario. A ello vino a sumarse la desgraciada experiencia nacional de la apropiación de niños ocurrida durante la última dictadura militar, circunstancia que reforzó la necesidad de repensar el instituto de la adopción, poniéndose énfasis en dos de sus principios fundamentales: la adopción está destinada a satisfacer el interés superior del niño, pero además constituye el último recurso de ser necesario separarlo de su grupo familiar.- Estas directrices inspiraron al legislador al sancionar la Ley 24.779, que derogó la ley 19.134 reemplazándola por un sistema que pretende adecuar su letra y espíritu a los preceptos de la Convención sobre Derechos del Niño, de actual rango constitucional (art. 75 inc. 22 C.N.).-
Entonces, la guarda adoptiva se otorgará por exclusiva decisión judicial, y luego de un procedimiento munido de ciertas garantías tanto para el niño como para sus padres en cuanto a la transparencia en que ese cambio de familia ocurre.- (art. 317 Cod. Civil ). Además, se prohíbe “expresamente” la guarda adoptiva mediando escritura pública o acto administrativo. (art. 318 Cod. Civil).-
Esta nueva concepción ha creado cierta tensión derivada del traspaso de una ideología a otra – Niño objeto de protección vs. Niño sujeto de derechos – y ha provocado confusión entre los operadores del sistema, y los órganos jurisdiccionales.-

La guarda.- El consentimiento
adoptivo.

No hay en nuestro sistema jurídico
una definición legal de guarda, aún cuando el Códico Civil y otras leyes se refieren específicamente a ella. La doctrina especializada en Derecho de Familia la considera como el derecho deber de los padres de tener consigo materialmente a su hijo, o sea, constituye el sustrato fáctico sobre el cual se asientan los derechos deberes derivados de la patria potestad. Así, difícilmente se conciba el ejercicio de este plexo sin tener al menor de edad bajo el mismo techo. Sin embargo, como elemento material, la guarda puede desmembrarse de sus detentadores, cuando ello consulte el mejor cumplimiento de los deberes paternos: nótese por ejemplo la jornada de doble escolaridad, el alumno pupilo, un viaje de estudios, etc., circunstancias que implican confiar la persona del hijo menor a terceros.
Esta circunstancia en modo alguno releva a los padres o responsables de las obligaciones impuestas legalmente, en cuyo caso deberán tomar los recaudos necesarios para satisfacer las restantes necesidades del niño, que ellos no pueden hacerlo directamente.-
Osvaldo Pitrau es el autor que con más énfasis ha tratado la cuestión, mediante notas, a mi juicio, antológicas. Él practica una clasificación de la guarda, que sin pretender ser exhaustiva, resulta lo suficientemente ilustrativa sobre su naturaleza y alcances. Así, distingue tres tipos:

 
Universidad Abierta Interamericana - Tel: (+54) 11 4342-7788 (rotativas) - contacto@uai.edu.ar
Facebook Twitter YouTube RSS UAI Noticias Radio Conexión Abierta

Política de Privacidad - Términos y Condiciones - © Copyright 2017 -- Data Fiscal data fiscal

Para consultas técnicas escriba a Soporteweb@uai.edu.ar