Universidad Abierta Interamericana
Inicio Institucional Facultades Cursos y Eventos Bienestar Comunicación Servicios Online Transferencia Investigación ?

PROPUESTAS PARA LA PAZ A TRAVÉS DE LA RESPONSABILIDAD.

      Si bien desde el discurso se promociona la cultura de la paz los cursos de acción conducentes deben inhesitablemente basarse en la cultura de la responsabilidad, resultando ambas (la paz y la responsabilidad) bienes o valores y entornos intercambiables.
       La responsabilidad personal es la contracara de la libertad individual; implica hacerse cargo del propio obrar, más que de sus consecuencias, porque éstas son inevitables, a diferencia del obrar que es producto de una elección.
       Sin responsabilidad no hay paz posible ni duradera, siendo la paz el valor más importante, aunque no sea el más alto de la escala (la justicia) por lo cual la i-rresponsabilidad está siempre en colisión con la paz y con la justicia.
       La familia, primer ámbito referencial que se proyecta a lo social es donde se vivencia la responsabilidad para poderla ejercitar luego en las otras instancias en el marco de la sociedad institucionalmente configurada.
       Y dentro de la familia no habrá paz si no existe la responsabilidad o resulta asimétrica por lo cual la irresponsabilización es fuente segura de la discordia, anotándose que el cumplimiento (deber) y el incumplimiento (elusión) tiene la medida e intensidad de la responsabilidad.
       Por lo expuesto resulta fundamental que los expertos en asuntos de familia ordenen las responsabilidades intrafamiliares como sustento de la paz, cuya contracara es la discordia en el conflicto abierto, la destructividad en el conflicto resuelto y la cronización de la destructividad en el post-conflicto.
       En suma, modular el conflicto es ante todo dialogizar la discrepancia, ordenar las responsabilidades coordenando con la verdad, la máxima equidad y el menor daño solamente factible desde una visión constructora tanto para el hombre como para la humanidad (mirada pro-homine).
       La modulación inadecuada del litigio de familia no es la búsqueda de la solución sino que es crearlo, recrearlo, profundizarlo y cristalizarlo; es paralelamente transmitir litigiosidad a la sociedad, como si las instituciones pudieran sostenerse y funcionar en medio de una balacera de fuegos procesales, entre otros elementos a cruzarse.
       La profesión y su ejercicio es ante todo un compromiso de vida y, por tanto, es responsabilidad personal, profesional y social desde que el conocimiento es privilegio, es poder y las sociedades humanas no ponen en manos del profesional (universitario, experto, especialista, etc.) la facultad de acceder al conocimiento para su propio medro y recreo, sino para el bien común.
       La profesión no es una forma de ganarse la vida sino una experiencia que permita explorar el modo de vivir mejor; no consiste en un conjunto de herramientas para desarrollar una actividad productiva y obtener beneficio económico.
       Indudablemente nada resulta tan delicado como el operar con familias desde que la familia no es otra cosa que la persona misma en su esencia y en su proyección natural, por tanto se trata de una actividad que exige producir altezas -y no bajezas-. Abordar ambos planos (personal, familiar) es acceder a su umbral de dignidad, entiéndase por tal su sistema de valores y sus derechos innegociables.
       Atravesar dicho límite importa la alteración biográfica de los involucrados, algo reservado originariamente a Dios y que ahora resulta puesto, expuesto y sobreexpuesto en la mesada casi del espectáculo: la libertad, la identidad, la afectividad, la paz y hasta el destino, más allá del presente..., hay acaso algo más?
       Se advierte en los albores de este nuevo siglo la insostenibilidad de un modelo que ya no resulta satisfactorio para la familia y la sociedad: la ruptura y la ruptura después de la ruptura y la destructividad como dato -y no como problema a explorar y eliminar- que conducen a la aniquilación del cuerpo social, cuyas instituciones también colapsan por el eslabonamiento natural de las diferentes órbitas.

       En círculos más esclarecidos que los de muchos que giran alrededor de la resolución clásica de los conflictos de familia -como si no hubiera otro modo-, que intentan dirigir -y dirigen!- nuestras vidas, no resulta necesario demostrar la importancia que sigue teniendo la amplitud de miras, la complejidad de pensamiento, la flexibilización en la expresión o la disponibilidad de recursos argumentales.
       La solicitación social de pensadores, identificadores, punteros marca la emergencia en el zócalo de la nueva época corroborándose que por primera vez todos y cada uno de nosotros somos protagonistas en todos los ámbitos de actuación contribuyendo a la edificación de un mundo mejor a partir del propio esclarecimiento con el ineximible y permanente deber de rendir cuentas como principio solar en las relaciones humanas intersubjetivas.
       Otras ópticas y lecturas respecto al mismo tema -la familia- recogen el clamor comunitario apoyándose precisamente en los términos del discurso público y en las metas colectivas inspiradoras cuyo subyacente esencial es que hay algo que ya no puede seguir como hasta ahora, lo que constituye la piedra de toque en la hora actual.



(*) Por razones de simplificación se utilizan indistintamente los términos modulador, operador, profesional, experto, especialista.

__________________________
Bibliografía

Diccionario de Filosofía, J. Ferrater Mora, ed. act. Ariel Filosofía, Barcelona, España, 1999.
Diccionario General de Ciencias Humanas, Georges Thines y Agnes Lempereur, ed. Cátadra, Madrid, España, 1975.
Diccionario de Ciencia Política, Bobbio, Norberto; Mateucci Nicola; Pasquino, Gianfranco, 11º edición, ed. Siglo XXI, México 1998.
Diccionario de Psicoanálisis y configuraciones vinculares, Pachuk, Carlos y Friedler, Raisa, ed. Del candil, Buenos Aires, Argentina 1998. Justicia y desarrollo en América Latina y El Caribe, Seminario del Banco Interamericano de Desarrollo en Costa Rica (febrero 1993), Washington DC, USA 1993.
MARIAS, Julián: La mujer en el siglo XX, ed. Gaglianone, Buenos Aires, Argentina 1980.
MORIN, Edgar: La especialización no puede ser el progreso de la ignorancia, Diario ABC, España, 24-10-00 y Simposio sobre Educación de Fundación Santillana.
MASSUH, Víctor: De la ciencia a la sabiduría. Diario La Nación, Buenos Aires, Argentina, 04-06-00, Sec. 6a., Suplemento Cultura, pág. 10.
PANZA DOLIANI, Osvaldo y PONZANO, Pablo J: Violencia Escolar, ed. Ciencia Nueva, Buenos Aires, Argentina, 1999. Revistas de Servicio Social y Trabajos de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Antioquia (Colombia).
BATTANER, Enrique, Universidad de Salamanca: La ética del universitario.
SCHMIDT, SJ: Nueva metodología pedagógica para la formación ética de los profesionales.
KÜNG, Hans: Proyecto de una ética mundial. Colección estructuras y procesos, serie Religión, ed. Trotta S.A., Madrid, España 1992.
JAIM ETCHEVERRY, Guillermo: La tragedia educativa, ed. Fondo de Cultura Económica de Argentina, Buenos Aires, Argentina, 2000.
JELIN, Elizabeth: Pan y afectos. La transformación de las familias, ed. Fondo de Cultura Económica, San Paulo, Brasil, 2000.
__________________________

 

 

 



Dra. Maria Delia Bueno
Secretaría de Acción Comunitaria y Relaciones Institucionales Universidad Abierta Interamericana


 
Universidad Abierta Interamericana - Tel: (+54) 11 4342-7788 (rotativas) - contacto@uai.edu.ar
Facebook Twitter YouTube RSS UAI Noticias Radio Conexión Abierta

Política de Privacidad - Términos y Condiciones - © Copyright 2017 -- Data Fiscal data fiscal

Para consultas técnicas escriba a Soporteweb@uai.edu.ar